Lágrimas
Lágrimas, al ver que tu partida se aproxima y no volveré a verte, que el silencio es mi lamento y condena que pago con el pasar de los años, que por más días que te piense y más noches que te sueñe tú no me querrás más, abrasando tu recuerdo no gano nada, pero gano más luchando día tras día por olvidar lo que alguna vez me diste, quisiera pensar que nunca te vi, pero mis ojos a donde quiera que observen te miran y rompo mi promesa de olvidarte y vuelvo a lo mismo, porque tú de mí no estas distante espiritualmente, ya que te llevo en cada parte de mi ser, pero eso no es suficiente porque como te dije siempre quiero más de ti, pero más es lo que te pido y menos lo que te doy, por eso en esta carta quiero pedirte perdón.
Incondicional fue siempre mí tiempo para ti, incondicional fue tu paciencia para mí e incondicional será mi amor para ti.
Hace ya un tiempo tu ausencia se dejó sentir en mi corazón y este decidió refugiarse en recuerdos, en canciones, en aromas que le hicieran recordar todo lo que vivió contigo, el piensa que esa es la cura y se siente como un paciente con cáncer terminal que le tienen que infiltrar drogas para que sus últimos momentos no sean tan dolorosos.
Ponerle números al amor que te tengo es como ir al espacio y contar la cantidad de estrellas que hay en todo el universo, tardarías mucho en calcularlo así que te pediré que solo sientas como mi amor brota de solo mencionar tu nombre.
Terminare esto diciéndote que fuiste y serás la única que paralizo mi corazón por mucho tiempo, que tu sonrisa la tengo clavada en mi cabeza y tu voz la escucho mientras camino por las calles, mis lágrimas seguirán cayendo y las letras seguirán brotando pero nada me devolverá tu amor, ese amor que es oxígeno a mi vida.
Comentarios
Publicar un comentario