4 Dic.
Tus ojos eclipsan la noche, tus pupilas delatan tu dulzura, como miel para las abejas, importante y dulce por donde la veas, Eres como el centro de una galaxia, iluminas a la distancia, pero basta con tenerte cerca y brota calidez por tu presencia un espectáculo hermoso diría yo, que te observa a lo lejos desde su mirador. Te posas en lo perfecto de cada estación, rimas con primavera, conjugas con invierno y el verano tu pasión, en otoño te mezclas con las hojas, regalas inspiración a quien te vea sin razón. Malditos los que no tiene tu amor, náufragos en tu interior, Que vagan solitarios sin conocer tu esplendor, dichoso aquel que posea tu corazón.